La Ruta Francesa te ofrece la posibilidad de explorar, en una caminata fácil de solo tres horas, lugares que muestran una faceta fascinante de Cuenca: la de Francia y su influencia en la arquitectura, costumbres y cultura de la ciudad.
Como punto de partida para el recorrido, se explora la calle La Condamine, que lleva su nombre en honor a Carlos María La Condamine, un ilustre científico miembro de la Primera Misión Geodésica Francesa. Carlos María La Condamine llegó a Cuenca en 1739 y, según datos históricos, residió en este lugar durante su estadía en la ciudad.Hoy en día, esta calle es la principal atracción del barrio El Vado. Con su ambiente elegante y tradicional, El Vado evoca recuerdos de tiempos pasados donde las casas tenían hornos de leña y la gente organizaba encuentros de poetas y músicos.
El siguiente lugar a visitar es la Plaza Miguel León, conocida por todos como San Sebastián por la iglesia que está al lado. Donde se construyó la capilla se convirtió en una de las dos "Parroquia de Indios" de la ciudad colonial. El diseño geométrico de la plaza se remonta a principios del siglo XX y fue realizado por Octavio Cordero Palacios, profesor, dramaturgo, abogado y matemático cuencano. Este diseño, que es de estilo Renacimiento, se relaciona con los jardines a la francesa de Versalles creados por el paisajista Le Notre. En los días de la colonia, se organizaban corridas de toros en esta plaza. Una de ellas, celebrada a finales de agosto de 1739, trajo la muerte trágica de Juan Seniergues, un médico de la Primera Misión Geodésica Francesa.
El recorrido continúa por la calle Simón Bolívar, donde podés ver edificios como la Casa Bienal, la Clínica Bolívar, la Casa del Coco, la casa Sojos y la casa Jerves Calero. La belleza única de estas propiedades transporta a quienes las visitan a una época cuando sus dueños se esforzaban por crear una atmósfera refinada y europea. Los detalles arquitectónicos que caracterizan las casas construidas a principios del siglo XX están marcados con un estilo neoclásico de influencia francesa: frisos, columnas, pilastras e interiores ricamente decorados con bronces policromados y detalles repujados a mano.
Ya en el Parque Abdón Calderón, en el centro de la ciudad, se puede visitar a continuación el Seminario San Luis. La historia de este Seminario se remonta a principios del siglo XIX cuando, en 1813, se fundó el primer Seminario Conciliar en la ciudad de Cuenca. Este campus se convirtió en la única institución de educación superior del Austro de esa época.
Al otro lado del parque está la Catedral Vieja, cuya torre sur fue tomada por la Primera Misión Geodésica Francesa como punto de referencia para su trabajo de triangulación geométrica. Una placa de mármol conmemora este hecho con la leyenda "Una Torre más célebre que las Pirámides de Egipto", como epígrafe escrito en 1804 por Francisco José de Caldas. Se asume que en este punto se intersectan un meridiano y un paralelo, así que según esto, muchos concluyen que en realidad el metro como unidad de medida, tiene su origen en Cuenca.
El recorrido por el Centro Histórico continúa visitando algunos de los edificios históricos más elegantes e importantes, como la Corte Provincial de Justicia, un edificio neoclásico construido en 1929 para el funcionamiento de la primera universidad de la ciudad; la Alcaldía de Cuenca, un edificio concebido como una casa neoclásica en la cual operó el primer banco de la región (Banco del Azuay); la iglesia de San Alfonso, con sus 92 vitrales importados de Francia y el Museo Remigio Crespo Toral, donde se puede encontrar la placa en la cual Carlos María de la Condamine registró los resultados de las mediciones de la Primera Misión Geodésica Francesa.
La ruta termina con la visita de la escuela Benigno Malo, un impresionante edificio de diseño Republicano inspirado en la Universidad de Lyon en Francia y el edificio local de la Alianza Francesa, que cuenta con una galería de arte y una biblioteca.