Jason y Michelle se conocieron
en Quito. Él había aterrizado desde Australia como nómada digital. Ella
había crecido en Ecuador. Se mudaron juntos a Cuenca, y empezaron a
escribir sobre la ciudad casi de inmediato: lo que hay que saber, lo
que hay que evitar, las partes de instalarse que ningún folleto cubre.
En 2021 adquirimos GringoTree, una publicación cuencana de
larga trayectoria para angloparlantes. La renombramos
YapaTree casi enseguida y conservamos el archivo. Una
yapa es un pequeño gesto generoso; calzaba mejor con el trabajo que el
nombre anterior.
El sector inmobiliario surgió de eso. Jason entró al rubro hace cinco
años porque los lectores hacían siempre las mismas preguntas y las
respuestas que recibían de los agentes locales no eran muy buenas.
Michelle se incorporó como agente principal hace dos años, y desde
entonces lidera ventas, arriendos largo plazo y el programa de corto plazo.
Estamos criando cuatro hijos aquí, dos nacidos en Cuenca. La ciudad no
es un mercado que cubrimos desde fuera; es donde vive nuestra familia.
Eso da forma a cómo trabajamos: no estamos apurados, no necesitamos que
el negocio se cierre esta semana, y preferimos perder tu negocio antes
que venderte la casa equivocada.